Revisando mis muñecos, he observado una no premeditada tendencia a vestirlos de superhéroes. ¿Es mi subconsciente o son ellos que me lo piden?
Revisando los muñecos que tengo digitalizados, es posible que todo empezara allá por 2000, un día en el que estaba viendo una película con mi amigo Panchbert….

En esta ocasión, la aparición fue del alter-ego de Fernangombert (la versión -bert de un magnífico actor que, como muchas veces pasa en un país de envidiosos, pasará a la historia por mandar a alguien a la mierda…) .
Semejante susto pasaría factura un poco después…

Dos años más tarde, también yo tendría que dar explicaciones…

Y resultó que también mis amigos tenían super poderes:
Y recientemente, Lula y Umpa…
Y bueno… algunos más….

Adios amigo. Seguro que allí donde has ido estás de nuevo con alguien que te habrá echado de menos.
Es viernes, son las 14:30 de la tarde y estamos sin pilas.
Nos hemos pueso a rememorar aquellos maravillosos años cuando trabajábamos en el Hospital Real (la sede de la Universidad de Granada) y las conversaciones surrealistas con Antonio, el camarero….
Frases como:
- “¡¡¡Marchando esa sesvesita fresquita!!!”
- “El mejó camarero, pa’ los mejores clientes”
- “Miguel, ponte unas sigalita pa los caballeros”
o
- “Tiqui, taca, ¡¡Salinas!!!”
o su comentario cuando le preguntaron que destacaría de los rectores que había conocido: “Yo destacaría que todos tomaban café con leche“, hacían de aquellos momentos algo, por lo menos, memorable.
Recordando, recordando, he llegado hasta este cómic. Orebert nº40. Uno de los últimos “oreberts” que se publicaron en Portalmeria.com. En aquella época tenía el pelo algo más corto….

Etiqueto la foto: Ahí están, rezando el ángelus de la una, Jon, Medina, Antonio (supervisando la jugada) y Orebert.